COPA NACIONAL FEFF-IFBB, 2018. OTRO EVENTO MEMORABLE
Por Cándido Moro / Fotos Manuel Balaguer

Este año se ha optado de nuevo por agrupar todas las categorías en un mismo fin de semana y en una misma localidad, a diferencia de los pasados años en que la Copa Nacional se disputaba en dos fechas y ciudades distintas, dividiendo las categorías con el fin de aligerar la organización.
Sin embargo, a pesar de la magnitud del evento, éste ha transcurrido en Torre Pacheco, Murcia, de forma muy ágil e impecable.
Laura Ripa Miriam Navarro Lorena Martínez Jonathan Álvarez
José Luis Prieto Alejandro Guzmán Beatriz Bermejo David Meis
José Luis Prieto Manuel Piedrafita Amy Román Emilio Ruiz
Andrea Ruiz Lourdes Iñúrrea Manuel Alejandro Cabaña Andrés Amable
Víctor Crespo Esteban Vara Joan Segura Samanta Iris
Adrián Núñez Neftalí García Isabel Morant Isabel Morant
Jaime Agulera Manuel Jiménez Tommi Heinonen Jaime Agulera
Erik Sair Álvarez Borja Almeida José Manuel Piñeiro María Góngora
Jesús Molina Genis González Pedro Roque Eliana Guzman
Este año la organización de la Copa Nacional ha recaído en la regional murciana de FEFF – IFBB con su presidente Pedro Villa a la cabeza y con su mano derecha Ceferino Fernández, que a su vez ha realizado las labores de Maestro de Ceremonias los tres días el evento.
El campeonato ha ido a muy buen ritmo organizativo para el enorme volumen de categorías que se congregan en un evento nacional como éste.
Así es, y es que la edición de la Copa Nacional FEFF – IFBB 2018, ha vuelto al formato tradicional en el que se disputan juntas todas las categorías, tras dos años en que esta competición se disputó en dos fines de semana y en distintas ciudades, a fin de poder dividir ambas en menos categorías y aligerar así la organización de la competición.
Y como era de esperar al volver a agrupar la competición en un único evento, el número de competidores/as ha sido muy importante, ya que se dieron cita más de 450 atletas, tal fue la afluencia que para dirimir todas las categorías se ha necesitado echar mano de la jornada del viernes tarde.
Entre otras cosas, hay que resaltar la organización del pesaje en la mañana del viernes, que fue todo un récord, pues se hizo… ¡en menos de dos horas! y es que hay un equipo muy experimentado que se supera campeonato, tras campeonato en estas tareas.
La competición se celebró en el Centro de Artes Escénicas de Torre Pacheco, un marco ideal para este tipo de eventos, pues no cuenta con un aforo enorme, lo que proporciona un ambiente intimista, pero además cuenta con un backstage generoso y bien climatizado, que para el tiempo del año que estamos se agradece mucho por los atletas, ya que les proporciona confort durante el calentamiento.
Es más que curioso que los aficionados/das parece que no les llame la atención presenciar en directo un gran evento físico como éste, algo que se contradice con el día a día en las redes sociales, ya que el público asistente no fue tan masivo como habría cabido esperar de semejante competición.
Otro rasgo que ha llamado la atención en esta edición, es que en las categorías femeninas ha habido menos competidoras que en otras ediciones anteriores, aunque es bien cierto que con muy buen nivel en todas ellas.
El Bodyfitness ha estado flojo y la categoría de Women’s Physique sólo presentaba dos competidoras.
Las categorías masculinas, todas con buen numero de competidores y como ya va siendo habitual en las últimas ediciones, las categorías Master de culturismo destacan entre las de mayor calidad de todas ellas; se diría que el músculo cuanto más veteranía más calidad adquiere.
En mi opinión el evento ha sido excepcional y otra competición memorable para los anales del culturismo, aunque tal vez resulte un poco largo para celebrarlo solo en un fin de semana, ya que las categorías que salen a competir el domingo, tienen que estar presentes desde el jueves en el lugar de concentración, ya que el pesaje se lleva a cabo el viernes a primera hora. Lo cual supone un innegable inconveniente para esos atletas que se han de desplazar tantos días de antemano en espera de su aparición sobre el escenario.
Como es evidente, no existen soluciones mágicas ni sencillas, porque celebrar un macro evento como éste en dos fines de semana también constituye un gasto económico elevado para el que acude a ambos eventos, que no son pocos. Tal vez se podría escalonar el pesaje y hacerlo cada día para los que han de competir ese día en concreto, de tal forma que no tuviesen que presentarse días antes de su aparición sobre el escenario, aunque seguramente eso le complique las cosas a la organización.
Por otro lado ese ahorro en los desplazamientos puede que también ayude a contribuir a que los espectadores acudan en mayor número si no han de hacerlo varios días.
No digo, ni mucho menos, que esa sea la solución, pero encontrar el equilibrio es la asignatura pendiente para las próximas ediciones.
De cualquier forma, a pesar de la enorme afluencia de competidores, la Copa Nacional 2018 disputada en Torre Pacheco, Murcia, bajo la dirección de Pedro Villa ha sido un memorable éxito deportivo.
¡Enhorabuena a todos!