CRECED MÁS AHORRANDO PROTEÍNA, SI ALTERNÁIS SU INGESTIÓN
Por Jim Taylor

La proteína constituye el material sólido del que se fabrican los músculos, el resto es agua.
Por eso para los culturistas los batidos proteínicos son tan importantes como las propias pesas para aumentar la musculatura.
Hasta ahora la preocupación primera era tomar la suficiente cantidad, pero últimamente es más una cuestión de determinar una programación para administrarla, porque según han puesto de manifiesto las últimas investigaciones, el tipo de proteína y el momento de su administración son la clave para hacer crecer la musculatura.

Por fortuna cada día tenemos más datos de cómo los hábitos alimenticios afectan al desarrollo corporal.
A menudo obtenemos información útil de los trabajos realizados en hospitales con enfermos de gran cirugía, quemados o víctimas de enfermedades crónicas que provocan gran deterioro físico, como el SIDA y el cáncer. Los esfuerzos que realizan los médicos por mantener estable su peso corporal y evitar el catabolismo, pueden luego tener aplicaciones al terreno deportivo, porque si ciertas sustancias evitan la perdida de masa magra en enfermos crónicos podrán hacerlo mejor incluso en atletas sanos sometidos a gran desgaste físico.
Lo mejor de todo es que hay investigadores que trabajan con personas sanas en lugar de con enfermos, en busca de medios que fortalezcan al sistema inmune por medio de la ganancia de peso limpio.
Hace ya varios años que Future Concepts, un equipo de biólogos, lleva trabajando en ese sentido y formuló una nueva teoría en cuanto a la absorción de proteínas.
Se trata de alternar la ingestión de proteína, es decir de establecer un programa concreto de altibajos premeditados en su administración. Cuando la oí por primera vez me pareció que su teoría parecía tener una sólida base de razonamiento, pero dejé de tener dudas cuando tuve acceso a las pertinentes explicaciones técnicas.
Hoy esa teoría es compartida ya por muchos otros expertos.
Como seguramente sabéis, las proteínas constituyen la base sólida de las estructuras musculares, de manera que es imprescindible lograr que éstas aumenten su síntesis y para ello Future Concepts propone la saturación proteínica programada.
La estrategia se basa en aprovechar la homeostasis, el efecto de sobrecompensación y la regulación sensorial.

Los altibajos naturales del anabolismo
La homeostasis es el conjunto de procesos por los que el cuerpo siempre busqua la normalidad y el equilibrio, de manera que reaccionará ante cualquier exceso o defecto que detecte para volver a estabilizar la situación. Y eso es válido también para el anabolismo.
Por ejemplo, se ha podido comprobar que cuando llega a la circulación una gran cantidad de aminoácidos se eleva sensiblemente el ritmo de síntesis proteínica, esa es una buena noticia, pero también hay que saber que ese incremento en el anabolismo sólo dura entre los 30 y 120 minutos después de la administración de las proteínas, y a partir de ahí se va regulando a la baja, hasta llegar a cero, incluso a pesar de que al poco se vuelvan a administrar más aminoácidos.
Por mucho que se repita una vez más la operación no hay forma de elevar de nuevo la síntesis de proteínas, porque los músculos se vuelven temporalmente refractarios y pierden la sensibilidad a los aminoácidos y, por consiguiente, no se pueden repetir las acciones anabólicas.

La sensibilidad muscular temporal a los aminoácidos
Hasta ahora se daba por sentado que los músculos seguían creciendo mientras estuviesen bañados por los aminoácidos que les llegasen con la sangre y no resulta fácil explicar por qué los músculos parecen perder la sensibilidad a éstos al cabo de un tiempo de estar expuestos a ellos y dejan de captarlos o absorberlos.
Según esta nueva teoría, que cuenta con el respaldo de los estudios, la respuesta anabólica a la ingestión de proteína, o lo que es lo mismo, a la exposición aminoacídica es temporal y transitoria.
Según parece la continua llegada de estas sustancias nitrogenadas insensibilizan los receptores que hay en los músculos y sólo hay dos formas de volverlos a sensibilizar: el ayuno y el entrenamiento.

No todas las proteínas son iguales
Determinar qué proteína es la más anabólica sigue siendo un debate todavía.
Hay dos sectores enfrentados, el del suero y el de la caseína, pero hay que remitirse a la ciencia para contar con datos que nos permitan ver con claridad las cualidades de cada tipo.
De los estudios independientes que se han realizado podemos extraer que la caseína es más anticatabólica que el suero. En un estudio llevado a cabo en Estados Unidos que duró 12 semanas, con oficiales de policía con sobrepeso que seguían una dieta hipocalórica de adelgazamiento, un grupo recibió caseína y el otro suero en la misma cantidad. Al final de la prueba se pudo constatar que el grupo que tomó la caseína perdió más grasa y menos músculo que el que recibió suero.
Según parece la explicación es debido a la velocidad con que se digiere el suero, que hace que desaparezca pronto de la sangre, sin embargo, otros opinan que esta desventaja se puede contrarrestar administrando pequeñas dosis de suero cada poco tiempo.
Sin embargo, al utilizarlo en tan pequeñas cantidades para hacerlo anticatabólico no estimulará el umbral del anabolismo, que como sabemos se abre precisamente con la llegada masiva de aminoácidos y, por consiguiente, al disminuir la dosis pierde su poder anabólico, aunque en pequeñas cantidades periódicas podría emplearse con éxito en una dieta de definición, no sólo para evitar la degradación proteínica sino también por sus efectos saciadores.
Por tanto, parece claro que el suero en cantidades normales promueve el anabolismo, mientras que la caseína frena el catabolismo, pero el culturista ha de buscar ambos efectos, puesto que para ganar músculo debe incentivar el anabolismo como también tratar de frenar el catabolismo. Así que sería un error limitarse a una sola fuente de proteína.

La importancia de los receptores musculares
Por la reacción que los científicos han podido observar en los músculos a los aminoácidos, la explicación más probable a la acción anabólica que las proteínas ejercen en las células de estos tejidos, es que éstas posean receptores específicos para estos nutrientes. De hecho se han descubierto receptáculos sensibles para la leucina en los músculos, por tanto, si no todos, está claro que al menos algunos aminoácidos como la leucina podrían actuar de forma similar a las hormonas, que como en este caso cuando alcanza su propio receptor el factor eucariótico de iniciación (eIF-4e) estimula la síntesis proteínica.
El problema es que estos receptores no son muy sensibles y por ello se necesitan grandes cantidades de proteína para estimularlos, pero además una vez se activan al poco se regulan a la baja y se desactivan con rapidez, por ello su vida anabólica es tan efímera. Esa regulación a la baja explica por qué no se vuelven a activar aunque haya más aminoácidos en la sangre.
Es como cuando os acercáis a alguien perfumado, enseguida notáis ese olor. Pero si permanecéis a su lado, al cabo de unos minutos el perfume desaparecerá, o mejor dicho dejáis de percibirlo. La única forma de volver a detectarlo será abandonar su compañía durante unos minutos y volver a acercaros luego. Mientras estáis cerca estaréis inmune al olor.
Hay dos formas contrastadas que incrementan la sensibilidad de los receptores a los aminoácidos: el ayuno y el entrenamiento.
Basándose en esa realidad científica Future Concepts creó un preparado específico para utilizar sólo después de entrenar y es también por lo que sugiere que cuando sea posible se efectúen dos entrenamientos al día, en sesiones muy breves, para activar la sensibilización aminoacídica y evitar el sobreentrenamiento.

La importancia de los carbohidratos
Otra polémica acerca de cómo sacar el máximo partido a las proteínas, era el de si conviene o no ingerirlas junto con carbohidratos. Puesto que las proteínas se digieren en un entorno estomacal ácido, mientras que los carbohidratos requieren un medio más básico, o alcalino, algunos han argumentado que ingerir proteínas con carbohidratos podría crear un conflicto digestivo que afectase a las proteínas e impidiese la llegada de los aminoácidos a la sangre.
Sin embargo, un estudio reciente en este sentido ha puesto de manifiesto que la adición de 30 gramos a la ración de proteína volvía la caseína más anticatabólica y al tiempo preservaba a los aminoácidos de ser degradados en el hígado.
Sin embargo, es preciso subrayar que la adición de carbohidratos complejos al suero también parece ralentizar su ritmo de absorción, lo que no sucede cuando estos son del tipo monosacáridos o rápidos. Lo cual confirma que cuando se quiera contrarrestar la excesiva velocidad de absorción del suero para potenciar sus acciones anticatabólicas es preciso combinarlo con maltodextrinas de liberación lenta.

Aprovechar los picos de sensibilidad proteínica para potenciar el anabolismo
Como vemos, la teoría propuesta por Future Concepts acerca de la sensibilización de los músculos a los aminoácidos, parece contar con apoyo científico. Al respecto se ha podido comprobar que al despertarse, tras largas horas de ayuno, la ingestión de protidos induce una elevación en la síntesis de proteínas (anabolismo) como no se puede conseguir durante el resto del día, con excepción de los momentos posteriores al entrenamiento, cuando son incluso bastante superiores.
Asimismo los diversos estudios han dejado patente que la respuesta era dependiente de la dosis y del tipo de proteínas, comprobando que las lentas no inducían la respuesta anabólica y que 30 gramos, una dosis considerada normal por muchos, tampoco estimulaba lo suficiente a los receptores. De manera que se precisan proteínas rápidas y en cantidad superior a esos 30 gramos, pero han de administrarse en el momento oportuno, porque de lo contrario sencillamente los músculos no las utilizarán porque sus receptores específicos se encontrarán regulados a la baja e insensibles, por tanto ingerir una elevada cantidad será simplemente un desperdicio, o peor aún, una parte se transformará en grasa.
Por otro lado, hay que tener bien en cuenta que la regulación de la sensibilidad de estos receptores es rítmica y obedece a la exposición y la cantidad de aminoácidos a la que se exponen.
Si juntamos todos esos datos, veremos que es perfectamente posible controlar, hasta cierto punto, el grado de asimilación de los aminoácidos alternando fases de saturación con otras de abstinencia, en cierto sentido como imitando la reacción del cuerpo a las descargas y recargas de los carbohidratos.
Ya sabéis la reacción del cuerpo a la ausencia de carbohidratos: la sobrecompensación y la acumulación masiva transitoria de estos nutrientes en cuanto vuelven a estar disponibles.
Una práctica común entre los deportistas, y por supuesto entre los culturistas también, para aumentar los depósitos de glucógeno en el músculo, es reducir la ingestión de carbohidratos hasta casi eliminarlos de la dieta y al tiempo entrenar más de lo normal para agotar las reservas corporales. El resultado de esas manipulaciones es que el cuerpo se ve vaciado de sus depósitos de glucógeno a la vez que privado de la ingestión de hidratos, todo lo cual origina el efecto de rebote contrario, o de sobrecompensación, y en cuanto los carbohidratos vuelven a estar presentes en la dieta son absorbidos por los músculos como una esponja absorbe el agua, acumulando más de lo que guardaban antes de la descarga.
Sin embargo, ese efecto es transitorio, porque en cuanto los carbohidratos vuelvan a la dieta de forma regular el cuerpo cesará en la sobrecompensación y volverá a mantener los depósitos normales de glucógeno.
Algo parecido puede conseguirse mediante la programación escrupulosa de las cantidades, el tipo y el momento de administración de la proteína. Sabiendo gestionar bien su ingestión se puede crear un pico de absorción y de síntesis proteínica que redundará en un mayor crecimiento muscular.
No basta con saturar el sistema con un exceso de proteínas si al fin y al cabo no van a ser absorbidas por los músculos, eso no supondrá más que un despilfarro y es como disparar con los ojos cerrados. Gracias a científicos como Future Concepts la ciencia de la nutrición molecular avanza cada día y es posible conocer estrategias naturales que sirvan para desarrollar masa muscular limpia y sana.

Cómo sacar partido en la práctica
Lo que verdaderamente hay que retener de lo aquí expuesto es lo siguiente:
• Para activar los receptores musculares a los aminoácidos, lo cual inicia la fase anabólica, es preciso usar más de 30 gramos de proteínas rápidas.
• Que las proteínas lentas, como la caseína, tienen propiedades anticatabólicas, pero por mucha cantidad que se utilice no activan los receptores y por tanto no ponen en marcha el anabolismo.
• Que cuando estos sensores en los músculos son activados luego se regulan a la baja, a pesar de que se vuelva a repetir otra infusión de aminoácidos, o proteínas rápidas.
• Que para reactivar los sensores es preciso abstenerse de ingerir proteínas durante algunas horas, o bien entrenar la musculatura con pesas.
• Que el momento en el cual los músculos son capaces de absorber una mayor cantidad de aminoácidos, o proteínas, es justo después de entrenar y en segundo lugar al levantarse por la mañana. En cualquier caso se necesitan proteínas de acción rápida como las del suero.
• Que cuando las fibras musculares están insensibilizadas por mucha proteína que se ingiera no será posible activar la fase anabólica.

Con todos estos elementos en la mano es cuestión de planificar el programa de entrenamiento, así como la alimentación para obtener los mejores resultados.
En cuanto al entrenamiento, siempre que sea posible realizad dos sesiones breves, éstas os proporcionarán dos ocasiones inmejorables para administrar a su conclusión proteínas rápidas cuando más y mejor llegan a las fibras musculares.
Eso significa poder dedicar la máxima atención a un grupo en particular y además doblar las posibilidades de crecimiento.
Como hemos visto, todas las proteínas no son iguales para desencadenar el proceso anabólico. Yo os recomiendo el uso de los ergocéuticos de Future Concepts.
Éstos no son suplementos convencionales sino fórmulas de gran calado metabólico y endocrino, porque poseen fuerte actividad biológica.
Sólo dos ergocéuticos además poseen carácter nutricional, se trata del WPR 10 y el WP P11.
El primero está diseñado para ser utilizado como un producto anticatabólico en cualquier momento del día y posee una configuración en la que se incorporan tres fuentes de proteínas de distinto ritmo de liberación, el suero, del que cuenta con un concentrado y un aislado del concentrado, los caseinatos y el huevo. Y es altamente anticatabólico precisamente porque tras su ingestión los aminoácidos fluyen a la sangre en un ritmo estable y constante durante varias horas.
Las proteínas representan más del 50% del total e incorpora exactamente un 30% de carbohidratos complejos, maltodextrinas, los de liberación lenta y gradual, así como un 7% de ácidos grasos insaturados, los buenos, entre los que se encuentran el ácido linoléico conjugado, los omega 3 y los triglicéridos de cadena media.
Aparte de estos tres macronutrientes principales Future Concepts ha incorporado en el WP R 10 numerosos otros compuestos para por ejemplo facilitar la digestión (enzimas digestivas) la absorción (la lisofosfatidilcolina) y la metabolización (la piridoxina) de los aminoácidos y péptidos.
El ergocéutico incluye asimismo elementos para inhibir la lipogénesis, o formación de grasas, manteniendo estable el nivel de insulina e inhibiendo la acción de la enzima citrato liasa que es la encargada de transformar los excedentes de glucidos en tejido adiposo, y otros compuestos que favorecen la lipolisis y producción de energía.
Hay que subrayar especialmente las moléculas anabólicas que estimulan la secreción hormonal, manteniendo estables y al alza la testosterona, la hormona del crecimiento y el IGF 1.
Con el WP P11 Future Concepts ha puesto el acento en crear una fórmula de alto poder anabólico, por eso está pensado para usarlo sólo después de entrenar o al levantarse.
Su composición varía notablemente y las proteínas provienen sólo del hidrolizado del concentrado de suero, formado por peptidos cortos que entran con celeridad en la sangre y producen un pico de hiperaminoacidemia que desencadena al anabolismo, en un momento de especial sensibilidad en los receptores de los músculos.
Los carbohidratos aquí presentes representan asimismo el 30% de la fórmula pero son ultra rápidos y del máximo índice glucémico, en concreto la dextrosa que tiene el valor de 100.
Los ácidos grasos se limitan a los omega 3 porque son los más beneficiosos para fomentar las acciones de anabolismo al potenciar la sensibilidad de la insulina en las células musculares.
La composición del WP P11 es altamente anabólica esencialmente porque vierte un torrente de aminoácidos en el momento preciso de mayor sensibilización de los músculos a estas sustancias, justo después de entrenar.
Para aumentar estas acciones el WP P 11 posee varias moléculas específicas que incrementan el anabolismo por medio del incremento hormonal, así acentúa la secreción de insulina, esencial en estos momentos, testosterona, hormona del crecimiento y del factor de crecimiento similar a la insulina, el IGF 1.
También se ocupa de contrarrestar las acciones catabólicas del cortisol, que tiende a elevarse como consecuencia del ejercicio físico intenso y en ese sentido posee diversas partículas específicas a tal efecto, entre las que destaca la fosfatidilserina.
Asimismo detiene las acciones negativas de los radicales libres mediante una barrera antioxidante, al frente de la cual se encuentran el glutatión, el más poderoso antioxidante conocido, el ácido alfa lipoico, la N-acetil cisteína y el ácido ascórbico.
Por último Future Concepts ha incluido asimismo toda una serie de sustancias muy relevantes para impulsar la reconstrucción de los tejidos y ayudar en los procesos reconstructores, que atraviesan una fase acelerada justo después de un entrenamiento duro, por eso en el WP P11 hay moléculas que favorecen la reconstrucción de los cartílagos y tejidos conjuntivos y otras que estimulan la regeneración del hígado.
En resumen, que si queréis sacar el máximo partido a vuestra capacidad natural para utilizar las proteínas y crecer, el WP P11 constituye la fórmula anabólica idónea que mejor se adapta a esas condiciones puntuales de mayor sensibilización muscular a los aminoácidos que se produce al levantarse y nada más acabar la sesión de entrenamiento, porque está creada específicamente para ello.
No se trata de una teoría sino de algo contrastado por la ciencia y los últimos estudios.
Una dosis por la mañana diluido en agua y otra nada más entrenar pueden suponer una gran diferencia en el ritmo de crecimiento.
Por su lado, el WP R10 representa el mejor anticatabólico porque aporta todos los elementos esenciales para frenar las acciones catabólicas durante el día. En este caso una dosis a media mañana, entre el desayuno y el almuerzo, y otra por la tarde evitarán que el cuerpo entre en estado catabólico y se degraden las estructuras musculares.
Si realmente deseáis maximizar vuestras capacidades naturales de crecimiento, utilizad los conocimientos que la ciencia nos brinda. No os atiborréis de proteínas sin ton ni son, hacedlo de forma inteligente, si hoy sabemos en qué momentos los músculos absorben los aminoácidos y qué tipo de proteínas son las más adecuadas para satisfacer esas demandas, ¿Por qué seguir tirando tiros a ciegas?
Id a lo seguro, utilizad los ergocéuticos de Future Concepts porque no son suplementos convencionales, sino preparados mucho más eficaces, de hecho son conceptos de futuro.