TOMATE. LA FRUTA DE LA DEFINICIÓN
Las proteínas no son lo único que necesita la dieta de un culturista. También precisa frutas y verduras para estar saludable y rendir mejor en el gimnasio.
Entre los alimentos vegetales, el tomate destaca por méritos propios.

Todavía hay quienes creen que un culturista debe comer básicamente pechugas de pollo y arroz hervido, lo cual es un auténtico disparate desde todos los puntos de vista. No hay nada peor para la salud y para el crecimiento que la monodieta, esa en la que solamente se incluyen unos pocos alimentos. Además de ser aburrida y poco saludable es ineficaz para permitir los progresos físicos. El cuerpo necesita un sin fin de nutrientes que únicamente pueden obtenerse mediante un amplio abanico de alimentos.
Los científicos todavía descubren nuevos nutrientes en los alimentos vegetales, así que ¿por qué negárselos al cuerpo? Si queréis estar saludables y fuertes deberéis incluir en vuestra dieta frutas, verduras y hortalizas.
Y entre estos alimentos destaca el tomate por sus múltiples propiedades.

¿Fruta o verdura?
Aunque casi todo el mundo considera el tomate como una verdura o una hortaliza, lo cierto es que técnicamente es una fruta.
Una fruta es la parte de la planta que contiene las semillas. Por tanto, botánicamente hablando, el tomate es una fruta a pesar de que no se suela consumir como tal. Ya en el siglo XIX esta controversia popular llegó a la Corte Suprema de Estados Unidos. En 1887, se aprobó una ley que asignaba impuestos a las hortalizas importadas, pero no así a las frutas.
Las compañías que importaban tomates argumentaron que por tanto estaban exentas del impuesto ya que el tomate es una fruta y para justificar su argumento recorrieron a diccionarios y a testimonios de biólogos que evidentemente, demostraron que el tomate, al ser producto del ovario de una flor, es una fruta.
Sin embargo, el gobierno alegó que al servirse en ensalada o como parte de las comidas y no como postre, era una hortaliza y por tanto los importadores tenían que pagar de todos modos.

Origen del tomate
El tomate (Solanum lycopersicum) es una especie de la familia de las solanáceas originaria de Centro y Sudamérica y su uso como comida se originó en México. En la actualidad es cultivada en todo el mundo para su consumo tanto fresco como procesado de diferentes modos salsa, puré, zumo, deshidratado, enlatado).
Los aztecas y otros pueblos de Mesoamérica ya lo utilizaban en su cocina, de hecho existen evidencias arqueológicas que demuestran que el tomate fue usado como alimento desde épocas prehispánicas, algunos apuntan a que ya se conocía 500 años antes de Cristo. Es posible que después de la llegada de los españoles el tomate rojo se cultivara y consumiera por su apariencia colorida mucho más que la otra variedad de tomate verde y más ácido.
Los mayas y otros pueblos de la región lo utilizaron para su consumo, y dentro de sus creencias pensaban que quienes presenciaban la ingestión de semillas de tomate eran bendecidos con poderes adivinatorios.
Los españoles llevaron el tomate a España y a Europa y también lo distribuyeron a lo largo de sus colonias en el Caribe después de la conquista de América. Asimismo lo difundieron por Filipinas y por allí entró al continente asiático.

El tomate y el culturismo
Los tomates contienen mucha fibra y por tanto presentan lo que se conoce como un valor calórico negativo, es decir que su contenido total de calorías es tan bajo que en realidad al consumirlo se gastan más calorías con su digestión y metabolización que las que aporta el propio alimento. En otras palabras, que podéis adelgazar comiendo tomates, puesto que quemaréis más calorías de las que ingerís al comerlo. Además, os ayudará a mitigar el hambre, puesto que gracias a su fibra y alto volumen ejerce un efecto saciante que en periodos de definición os resultará muy beneficioso para evitar picotear y saltaros la dieta.
El tomate es un alimento tan escaso en calorías que de hecho, 100 gramos de tomate aportan solamente 25, ya que la mayor parte de su peso es agua y el segundo constituyente en importancia son los hidratos de carbono. Contiene una pequeña cantidad de azúcares simples que le confieren un ligero sabor dulce y algunos ácidos orgánicos que le otorgan el sabor ácido característico.
El tomate es una fuente importante de ciertos minerales (como el potasio y el magnesio). De su contenido en vitaminas destacan la B1, B2, B5 y la C. Presenta también carotenoides como el licopeno (pigmento que da el color rojo característico al tomate). La vitamina C y el licopeno son antioxidantes con una función protectora del organismo humano. Durante los meses de verano, el tomate es una de las fuentes principales de vitamina C.

Propiedades saludables del tomate
Existen numerosos estudios que permiten conocer las muchas propiedades saludables del tomate, entre las que destacan las siguientes:

Los tomates ayudan a prevenir varios tipos de cáncer
Existen varios estudios que indican que los altos niveles de licopeno de los tomates ayudan a proteger contra el desarrollo de cáncer de próstata, colorectal y de estómago.

Los tomates fortalecen los huesos
El calcio y la vitamina K son dos nutrientes esenciales en el fortalecimiento y reparación del tejido óseo, y los tomates presentan un sustancial contenido de ambos nutrientes.

Los tomates contrarrestan los efectos del tabaco
No es que comer tomates ayude a abandonar el hábito de fumar, sin embargo, si puede reducir el daño que el tabaco produce al cuerpo. Eso es debido al contenido en ácidos coumárico y clorogénico que ayudan a proteger de los agentes carcinógenos que contiene el humo del cigarrillo.

Los tomates combaten los radicales libres
Esta fruta contiene importantes cantidades de vitamina A y C que junto con el betacaroteno son poderosos antioxidantes que neutralizan los dañinos radicales libres en la sangre.

Los tomates son buenos para el corazón
Gracias a las vitaminas del grupo B y al potasio que contienen los tomates, su consumo favorece la reducción del colesterol y disminuye la presión sanguínea. Por consiguiente, al incluirlos en vuestra dieta estaréis logrando una protección para el sistema cardiovascular.

Los tomates mejoran la estética
La vitamina A de los tomates funciona perfectamente para mantener el cabello brillante y fuerte, además de ser buena para los ojos la piel, huesos y dientes. Por otro lado, el licopeno es una sustancia que se usa en muchas cremas para la piel.
Aparte de comerlos, algunos los usan pelados y colocados directamente sobre la cara para rejuvenecer la piel.

Los tomates son buenos para los riñones
Existen varios estudios que apuntan a que el consumo de tomates sin las semillas reduce el riesgo de que se formen piedras en el riñón.

Preparación
Debido a la versatilidad de los tomates, éstos se pueden incluir prácticamente en cualquier plato y a diferencia de otros superalimentos éstos no pierden sus propiedades cuando se cocinan, incluso bien al contrario, la cocción en realidad aumenta la absorción de sus nutrientes y por ejemplo el contenido de licopeno del tomate frito o incluso en ketchup es muy superior al que se encuentra en el tomate crudo.
Los tomates son uno de los alimentos clave de la cocina mediterránea, dónde se emplea en sofritos, salsas, jugos y forma parte de una gran cantidad de platos, desde pizzas, hasta carnes y pescados y por supuesto en ensaladas,
Un simple tomate partido en dos y rociado de aceite de oliva es uno de los alimentos más saludables y de dieta que podéis comer.

Valor nutricional del tomate
X 100g

Proteína 0,85g
3 calorías

Carbohidratos 4,64g
19 calorías

Grasas 0,33g
3 calorías

Calcio 5mg

Hierro 0,45mg

Magnesio 11mg

Fósforo 24mg

Potasio 222mg

Sodio 9mg

Zinc 0,09mg

Cobre 0,074mg

Manganeso 0,105mg

Selenio 0,40mg
 
Vitamina C 19,1mg

Tiamina 0059mg

Riboflavina 0,048mg

Niacina 0,628mg

Ácido pantoténico 0,247mg

Vitamina B-6 0,080mg

Folato, 15mcg

Vitamina B-12 0,00mcg

Vitamina A 623IU

Vitamina E 0,380mg